domingo, 17 de marzo de 2013
Credo de Aquiles Nazoa
lunes, 8 de octubre de 2012
Esto Aùn No Termina
Mi país, nuestra Venezuela querida sigue existiendo mientras cada uno de nosotros la vivamos en nuestra piel, en nuestra alma y desde nuestras entrañas. Como la madre que pare a un hijo con el dolor más agudo que se pueda sentir, para luego disfrutarlo el resto de la vida.
Cómo me puedo creer una victoria en donde (según el CNE) más de la mitad del país votó por la opción que nos tiene en ruinas, pero que la mitad de mi comunidad no celebró. Al menos en donde yo vivo —Guarenas, cuna del socialismo— unos muy pocos celebraban, como cuando se murió el vecino y se debe respetar el luto: en mi edificio de 20 apartamentos, sólo 2 celebraban; en mi conjunto de 20 edificios se escuchaban 3 apartamentos celebrando más un carro que pasó y al que nadie le hizo caso. ¿En dónde estaba entonces esa mitad?
¿Qué pasó con las caras largas de el comando Carabobo y el vacío en ese teatro? ¿Qué pasó con un Diosdado ambidiestro escribiendo por Blackberry abandonando la mesa en 3 oportunidades? ¿Qué pasó con la risa del Dr. Siniestro mientras hablaba y le pedía a Diosdado que aplaudiera? ¿Qué pasó con la cara de un chofer que no sabe disimular? ¿Qué pasó con el Potro rogando y apretando los ojos? Seguimos en ese mismo teatro, porque al menos yo veo un montaje muy maquiavélico.
La morgue ya parece una terminal, con familiares esperando afuera. Las vías que orgullosamente llevan la cara del mediocre, son reflejo exacto del tipo de gobierno que escogieron algunos ayer, en donde muchos han perdido la vida.
El tiempo de Dios es perfecto; debemos seguir aprendiendo como nación porque el final de estos tiempos malignos está mucho más cerca de los 6 años que nos impusieron. Se les olvida el poder del Altísimo, que no se nos olvide a nosotros también y menos después de la lección de humildad, fuerza y nobleza que nos volvió a regalar Henrique Capriles anoche. Dios bendiga a Venezuela y a cada uno de nosotros. Fuerza y sigamos adelante sin perder pisada.
domingo, 22 de julio de 2012
¡El Tráfico Me Convirtió en Cantante!
domingo, 15 de julio de 2012
Un Asunto de Peso
domingo, 8 de julio de 2012
¡No lo Niegues!
Otra opción sería contradecir la evidencia científica, y proponernos decir solo una mentira al día, que sea tan contundente que abarque todas, pero que no sea tan grave como para complicarnos la vida: Bésame mi amor, hoy me cepillé los dientes cada vez que comí.
domingo, 10 de junio de 2012
Sin Afán
sábado, 2 de junio de 2012
Rueda de Ratas
domingo, 14 de agosto de 2011
Virtuosos
La Definición de virtuosismo debería ser aplicada a quienes les demuestran a los escépticos que Dios existe en cada partícula de aire que respiramos. Que justo por eso el tiempo se hace irremediable cuando lo mal gastamos con personas o necedades que nos distraen de lo verdaderamente esencial.
martes, 26 de julio de 2011
Amy Winehouse - Just Friends
Ve con Dios, se libre y descansa en paz.
Con amor, de quien no te pudo conocer en persona.
Natha
martes, 5 de julio de 2011
Una Fiesta de Locos
Era la fiesta de Primera Comunión de Daniela Escalona, nos bajamos del taxi con un regalo enorme. Tocamos el timbre de la lujosa casa y nos abrió el mayordomo. Mi tía le preguntó –Es la fiesta de Daniela– a lo que el señor respondió –Si. Puede dejar el regalo conmigo–. Así que dejamos el regalo en manos de este señor y entramos a la fiesta.El lugar era en efecto como Disneylandia. Habían globos por doquier, payasos, algodón de azúcar, cotufas, magos, ponquesitos, piñata. Un momento, ¿Piñata en una primera comunión? –Cosas de gente adinerada– dijo mi tía.
Nos seguíamos mezclando con la gente en medio de un enorme jardín, pero nadie se le hacía familiar. No veía a quienes trabajaban con ella ni siquiera su jefe, quien era el anfitrión.
Se le acercó un señor de aspecto algo rebuscado. El bigote era tan largo como el cordón de sus zapatos, el pantalón era infinito y gris. El poco cabello que tenía lo usaba engominado.
Le dijo –Belleza, por qué tan sola–, ella le respondió –Es que no veo a nadie de la oficina–.
Bajó la cabeza ordenándome –Niña, anda a jugar con los demás muchachitos– pero no me moví, me quedé observándolo agarrada de la mano de mi tía.
Al pasar el mesonero él le arrancó una copa y se la dio a mi tía. –Gracias–. Ella no notaba que él seguía allí, estaba absorta buscando con la mirada una cara familiar. Pasado el rato notamos un ruido molestoso que comenzaba a fastidiarnos, se trataba del susurro del abejorro bigotón que no dejaba de hablarle pegado a la oreja de Nani.
Ella se volteó y le dijo –Mira mijito, tu viniste solo o te mandaron– sorprendido se le dibujó una sonrisa en la cara –vine solo mi reina, estoy soltero. Mejor dicho, divorciado, pero ella se ocupa de los muchachos. Me llamo Viktor Trapoy, soy tío de la homenajeada–. Extendiéndole su larguirucha mano
–¿Cómo me dijiste que era tu apellido?– preguntó mi tía confundida, el apellido de su jefe no era ese. A menos que el mamotreto del abejorro fuese pariente más bien de Ana, la esposa de su jefe.
–¿Entonces tu eres familiar de Ana?– dijo mi tía
–Y de la Virgen María, si tu quieres.– respondió el abejorro.
Del fondo del jardín en donde estábamos salió de en medio de la gente una señora un poco alicorada, pegando gritos y reclamando su propiedad. –¡Viktor Trapoy! se puede saber a quién le estás calentando la oreja ahora–. Recuerdo a mi tía volteando a los lados, comprobando que el rollo no fuese con ella.
La señora se plantó frente a mi tía, la miró de arriba a abajo y le preguntó –Y tu quién eres ¿La querida de turno?
Mi tía se dio cuenta de que no solo se había detenido la música, la fiesta y los gritos de los demás niños sino que el problema, en efecto, era con ella. Esta señora vestida de Dior con modales de mercado libre, se le abalanzaba con el trago en la mano. En cámara lenta se veían las gotas del trago salpicando cuando batuqueaba el vaso y los gestos que hacía de loca en reclamación.
Justo cuando mi tía la iba a interrumpir, apareció un señor que parecía un adonis.
–Por favor Mariela compórtate y deja el espectáculo. La serandeó y la puso a un lado.
Para ese momento la escena era: El adonis agarraba a la loca borracha por un brazo, el abejorro intentaba con torpeza detener al adonis por el otro brazo, los invitados hacían una rueda observando el show, mi tía no se agarraba de nadie y yo me agarraba de ella.
El adonis se excusó con un discurso presidencial con todos los invitados, en especial con mi tía. Ella lo interrumpió diciéndole –Primero, no soy la querida de nadie. Segundo, señora si usted no se quiere nadie la va a querer, mi amor, porque primero nos tenemos que querernos nosotros mismos y tercero ¿Esta es la fiesta de Daniela Escalona?
En coro, al mejor estilo de cualquier catedral del mundo se escuchó –¿Escalona? Nooo, es la fiesta de Daniela Trapoy.
– ¿Esta es la casa 57? y la segunda estrofa fue –Noooo, es la 41
Entonces por favor regrésenme mi regalo porque me equivoqué de fiesta.
sábado, 25 de junio de 2011
Lo Verdaderamente Importante
Al fin y al cabo las cuentas que realmente interesan en este mundo son las que nos rendimos a nosotros mismo.
Cuando me complico con algo, me disgusto por algo o pienso que estoy haciendo el ridículo con algo, me calmo pensando que ¨eso¨ me esta restando felicidad y robando tiempo. Se que pierdo el tiempo cuando no hago cosas como para recordarlas de aquí a 50 o 60 años.
Las cosas que nos hacen vivir son aquellas con la que llenamos de emoción nuestros días, las que nos dejan ese sabor del que no queremos desprendernos, un aroma tan delicioso que sería mejor pasar una vida sin bañarnos que restarnos ese tufito con cualquier jabón que solo nos lleva muy lejos de nuestra memoria.
Es por eso que ahora me dedicaré más a escribir y llenar mi blog con la manera en que veo las cosas. Solo así al pasar del tiempo podré mantener lo verdaderamente relevantes.
Espero entonces de mi parte y en nombre de los placeres, dejar las cosas menos importantes a un lado y pasar más por estos lares a dejar mis textos.
Nota: La foto es de Willy, tomada desde nuestra casa
jueves, 4 de noviembre de 2010
A mi papá se lo llevó la cigueña
Nos contaron que a los niños los traían las cigüeñas, pero descubrí que en realidad se los llevan. Era el inicio como reportero de Juanito Jones, un joven recién graduado en la promoción del ’63. Ese día, su editor en jefe le exigió que no regresara al periódico sin una noticia extraordinaria del acontecer caraqueño.
Juanito, muy preocupado salió a buscar algo impactante para saciar la sed de escándalo que tenía su jefe. Quería lucirse y quitarse el mote de “nuevon”, con el que fue bautizado por sus compañeros de oficio. No quería ir a la morgue a buscar más de lo mismo, no quería ir al palacio de justicia a ver injusticias ni mucho menos toparse con alguna marramucia política.
Ya desesperanzado por no tener un reportaje fuera de lo cotidiano decidió regresar con renuncia en mano al periódico. Meditabundo tomó el camino largo atravesando el parque, cuando a lo lejos se elevó un pajarraco con algo grande y pesado en el pico. Se escucharon gritos, el ronroneo de una moto, e inclusive pudo llegar a ver el vuelo rasante de una chaqueta de cuero. Corrió hasta el lugar para investigar qué había pasado y consiguió esta fotografía: un niño cargado y besado por una señora (que no parecía su mamá), un guardia nacional montado en su moto felicitado por un señor (que bueno, podía ser el papá) y a una multitud que arropaba la escena cual extras de película.
Juanito le preguntó a un señor que tenía cerca qué había ocurrido, el por qué tanto alboroto. Ante las respuestas que consiguió decidió que esa iba a ser su historia del día, mejor aún de su carrera.
Al llegar a la redacción del periódico se sentó a escribir la historia armando este complicado rompecabezas en el que se habían convertido sus notas. Este hecho no sería nada sencillo de contar por lo insólito que resultaba para cualquiera.
A todos le hizo la misma pregunta: —Por favor, me podría decir ¿Qué acaba de ocurrir? Lo que recopilo fue lo siguiente:
Señor de sombrero: —Escuché una señora gritando “¡Salgado, hálalo por los pies!”. Pero no entendía, porque cuando miré al cielo vi a un garzón soldado que llevaba una buruza negra en el pico. El señor luego de espantar al ave para que se fuera, lo que logró fue que el pajarraco soltara lo que llevaba en el pico. Era el muchachito ese, que usted ve allí. Apuntaba con la boca.
Heladero Haitiano: La señior asustó la cigüeñe. Dejó al niño caer y el señiora cargó a ese bebe que parece a mi sobrina.
Señora chismosa: Mire Sr. Reportero, los padres del muchachito son aquellos dos de allá (también con el piquito de la boca). Yo estaba sentada en el picnic de al lado de ellos, cuando ella le juraba al esposo que en su familia sí había gente con ese semblante y por eso el muchachito se los habían enviado así. Él, convencido de que era un error en la repartición de bebés de la cigüeña le decía a la esposa —Mi amor ya verás que si logramos que se lo lleve, nos traerá al que es—Pero nada mijito, porque mira que por más que le pagaron al guardia nacional para que hiciera ruido con la moto, no lograron espantar al ave. Ya sabrás tú que mide como 1,30 o sea no estamos hablando de una palomita o del pájaro chogüi, noooo que va ¡Era un garzón soldado! Hasta el supuesto papá de la criaturita (cuando lo veas te convences de que es criaturita y no niño), se quitó la chaqueta y la tiró al aire para alejarlo, pero nada. Y digo yo este muchacho —golpeando mi hombro— ¿a eso se le puede llamar milagro? Noooo ni de vaina, a eso se le llama voluntad infantil, verás tu mi amorrr, por más que lo tiró desde cierta altura el niño cayó al suelo y en vez de llorar fue a abrazar a la señora esa, que disque es la mamá (aunque es catirita) —entre dientes—.
Joven Hippie: Brother, o sea, yo estaba aquí elevándome, contemplando los árboles y de pronto vi a unos pures con su nenuco allí, que tal. Luego sabes, una beldad de cigüeña se les acercó para olfatear al chamito, era hermosa, grande, con plumitas y tal. No sé por qué los pures del chamito se enrollaron cuando ellos pactaron ir a volar juntos ¿me explico? Entonces el pajarito ¿te comenté que era bello? En fin, el pajarito elevó al nenuco casi por el espacio sideral. Pero ya sabes cómo son los vejetes. Te cuento Bro, que el paco armó un escándalo con la moto, el pure le lanzó la chaqueta y la doña se deshizo en gritos y hasta le tiró los tacones al pobre pajarito. Qué triste es el capitalismo salvaje, ellos querían pactar con el ave que era bellísima y libre de karmas cambiando las cosas materiales por su propio hijo. O sea my brother, es decir, que pa’ ellos el chamin vale una chaqueta de cuero y par de tacones rojos.
Guardia Nacional: Bueno ciudadano pero qué pregunta es esa, acaso no vio lo qué ocurrió. Igual le voy a informar para que esté al tanto de la verdad oficial de los hechos acaecidos aquí en la tarde de hoy. Yo estaba cubriendo un cuatrocerocho —código para cuando no hacen nada—, eso es una operación tipo comando de reconocimiento recreacional del publico adyacente a las instalaciones del parque, vigilante de las buenas costumbres y modales del ciudadano. Llegué a la escena del suceso cuando un ciudadano niño molestaba a un pajarito con un una rama, cuyo cual se incomodó con tal comportamiento y se lo llevó para montarlo allá —también con el pico de la boca— en el arbustico ese. Pero en el cuartel nos enseñaron que es mejor decir aquí corrió que aquí murió, entonces yo como garante de justicia prendí mi moto para huir de tal violencia animal, pero de alguna modo disguste al pajarito porque soltó al ciudadano niño. El padre claro que quedó agradecidísimo por mi acto de valentía y entrega a la comunidad recreativa y hasta me dio la mano para gratificar mi increíble gestión. ¿Tú me echas un retrato para acompañar el informe periodístico? Así tal vez mi comandante me ascienda.
Borrachito: Aaaayyyy eso fue divertidiiiiisimo ¡Hip!. Hacía rato que volaba un garzón soldado del tamaño de un Boeing y aquí abajo ese carajito llora que te llora ¡Hip! Cuando el papá lo calmó y lo dejó caminar, el pájaro lo confundió con una lombriz y zúassss se lo llevó ¡Hip!. Yo te digo, tengo hambre de la brava y el carajito es bueh… ¿comestible? ¡Hip! Lo cierto es que si no se lo zampaba el pajarraco, me lo comía yo ¡Hip! Total, los padres ya lo habían pasado por las brazas, les quedó tiznadito y estaba sólo de meterle un buen mordisco y calmar mi desespero estomacal ¡Hip! No tenía buen aspecto como para hincarle el molar ¡Hip! Pero a estas alturas no me voy a poner exquisito ¡Hip! Como lo que haiga y punto en boca. La doña le tiraba taconazos al garzón, comiquiiiiiiiiiiisima y el señor como que quería arroparlo lanzándole la chaqueta, que entre nos ¡Hip! Si caía aquí cerquita me la comía también.
Juanito Jones trabajó un poco la historia que resultó así:
Era una tarde soleada el día en que los señores Salgado salieron de paseo con su pequeño hijo al parque.
Alfredo, de apenas 4 años jugaba con otros niños más grandes que trabajaban de limpia botas en las instalaciones del parque. En eso una cigüeña garzón soldado pasó queriendo llevarse a alguno de ellos. Abrió su enorme pico y atinó llevándose a la criatura más pequeña, mientras el resto escapó por la viveza que les ha dado la calle.
El ave voló alto, azotada por los gritos de la madre que gritaba desesperada al esposo —Salgado, hálalo por los pies— El padre corrió detrás del ave, agarró una rama para pegarle, le lanzó su chaqueta de cuero, le gritaba pío pío pajarito, pero nada convencía al ave de regresar al pequeño.
La madre que gozaba de excelente puntería ya desgarrada por la desesperanza, se quitó los tacones y se los lanzó al garzón soldado pero aún así el pájaro les respondía en vuelo fénix que esa presa ahora le pertenecía.
Los niños limpia botas le lanzaron risotadas, el borracho del lugar le tiró una botella vacía, una señora sentada junto a ellos rezaba en voz alta, un heladero haitiano hacía sonar con estupor las campanas de su carrito pero ni siquiera así el ave regresaba la criatura a los brazos de sus padres. Todos bailaban una danza al son del ave, que de vez en cuando se acercaba y se alejaba de ellos demostrando que tenía absoluto control de la situación.
A la escena llegó un guardia nacional en moto, que se encontraba patrullando el área. Al percatarse de la situación, hizo roncar su motor astutamente, asustando así al ave que finalmente, luego de 1 hora de lucha, decidió soltar al infante.
Es de mucha preocupación el maltrato animal que reciben los animales en este parque. El Dr. Cunaviero, psicólogo animal, comentó que esta especie sufre del síndrome del nido vacío una vez que los pichones crecen y se van. Según estudios previos, el garzón soldado adopta a otras especies que guarden alguna similitud con sus crías y los llevan hasta sus moradas para cuidarlos.
Lamentablemente las instalaciones del lugar están un poco descuidadas. El público está alimentando a las aves con cualquier tipo de cosa, se recomienda supervisión y educación asertiva al ciudadano.
Exhortamos al ministerio del ambiente a tomar las medidas justas para la conservación de la especie, es preocupante que estas deban sortear su vuelo en medio de cuanto objeto, muchedumbre y ruido haya a su alrededor.
Juanito Jones.







